9 de septiembre de 2010

"Un banco, sentada entre tanta gente con una única compañía: mi fracaso. No olvido el cartel de salida al que te dirijiste con tanta ira y con un silencio que no me dió lugar a dar explicaciones absurdas. Despues de incontables litros de alcohol se acercó, tan galán, un hombre dispuesto a hacer lo que sea para terminar entre mis sabanas, me tomé la molestia de negarle absolutamente todo (mi fracaso no podía engordar) y se atrevió a acercar un cigarillo a mi boca y ofrecerme con toda cordialidad un poco de su humo, no gracias, mi depreción tenía sus límites suicidas.
Desperdicié ilusiones y las escupí junto con los vasos de vodka, con tus motivos me abandonaste y con los miós te pido, amor, no vuelvas a fracasar lo nuestro fue una perdida de tiempo..."


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